Nochandariego
Viejas calles acogen mi silueta
que va en pos de grises rúas de antaño
y yo, sé que en mi sombra no hay engaño
voy a ultranza por su urbanita grieta.
En la plaza, de umbrofilia repleta,
un personaje con mirar de estaño
me rebasa embozado y me empaño
de enigma mientras tiembla mi animeta.
¡No mires atrás! – mi intuición avisa-
en tanto me engullen las rinconadas
y Ese Ente no reacciona ante mi prisa.
Noche en las catedralicias arcadas
La oscuridad traza ahora una sonrisa:
La Entidad era una gárgola fugada.

Bello y melancólico poema. T emando un beso.
ResponderEliminarGracias 🇪🇸
ResponderEliminarBonito Juan, espero que estés fenomeno!
ResponderEliminar¡Muy complacido por verte! ¡¡¡ Estoy muy Navideño !!! (Amo estas fechas) ❤️
EliminarEs cierto las gargolas fueron creadas para eso, para seguirnos y meternos sustos
ResponderEliminar