El domingo la luna dual de mayo, hace su segunda aparición de este mes doppelgänger selénicamente. ¡Luna Azur! Y es en estas ocasiones astronómicas, cuando disfruto como un jabato homenajeándola por partida doble. En mi testigo ceremonial, la circunscribo junto a mi Sucnictóseo ( El succionador nocturno cuya faz es hueso vampírico entre solapas de tul) Lleva el carisma del Levante Valenciano Español (el mejor) y diminuta junto al úpiro, amaestra a las demás bestias.
Aquella noche a Sinesio le tocó servicio estático en el acuartelamiento de 22´00 a 06´00 horas. Mal asunto, porque no tenía asistencia de patrulla para mitigar el hastío, la soledad iba a ser completa. Pero sobre todo, es que él era un guardia civil muy supersticioso. Andaba remugando que era la tercera noche de luna creciente y habló con los nueve compañeros restantes pero no consiguió lo que quería. Bueno, luego estaba yo, Críspulo, que todo me importaba un bledo, y cambié con él la atención militar nocturna de ocho horas. Claro, que yo jugaba con trampa: ¡Me encanta estar solitario! Soy irreverente, recién salido de la academia y soberbio.
Sinesio se fue más contento que unas pascuas y fui a hacerle el relevo a José María a las 21´30–el guardia civil que prestaba servicio de armas de 14´00 a 22´00 horas–.
Me llevé la cena guisada por mí en unos platos de los que portamos cuando hacemos maniobras en mitad del monte. Champiñones Strogonoff, Tostadas con ajo y cecina de León y tres naranjas inmensas. Y para beber, leche.
Después, cumplimenté muchísimas diligencias que el sargento había dejado expresamente.
Me dieron las tres de la madrugada.
De pronto, advertí pasos en el piso de arriba.
No le tengo miedo a nada y fui rápido y sin empuñar mi pistola.
Vi venir hacia mí una monja ataviada a la antigua usanza, con un griñón amorrionado extrañísimo y envuelta en una parda luz. Pensé si la leche que había bebido para la cena estaba caducada, porque creo que flotaba y lo que es peor, a ella....¡la seguía otra figura envuelta en una túnica y con un sombrero más raro aún, pero cuyos contornos no conseguí apreciar por más que me fijaba!
Persignándome dije: –¡Ave María!
Se detuvieron ambas.
La primera, que era feísima y tenía anormalmente desarrollados los colmillos, me dijo con su voz distorsionada:
–¿Dónde está Sinesio?
–Libra de servicio, yo le cambié el turno.
Brillaron los ojos de la sor.
–Será en vuestro mundo de soldaditos verdosos.–dijo burlándose de nuestra noble profesión– No libra en el rendez-vous que tenía con nosotras. No esperaba que fuera pusilánime. Quizás lo intuyera.
Di un paso adelante y le dije a esta Hermana:
–¡Deme usted el recado y yo se lo diré! Está a punto de retirarse por edad y no le gusta hacer noches.
Fue la única vez que la vi reír, mientras de los dientes le goteaba una sustancia etérea incolora.
–Y tanto que está a punto de que lo licencie la jefatura de picoletos –insistió todavía desdeñosa y cruel– . . . ¡También La Hora Oscura abre para él la herrumbre de la cancela esmerilada! Es el momento de su muerte.
–¡¿Quéeeee?!!!! . . . . –aullé espantado.–
–Tú verás. Hazle venir. De lo contrario, viajas tú.
Fui a la oficina del sargento y levanté el auricular del teléfono. Marqué. Y tal y como pensaba, no tardó nada en cogerlo.
–Críspulo.
–Sinesio, tienes que venir.
–Ya.
–Pues ¿por qué me peticionaste cambio de turno?
–Voy.
Como vivía dentro del casco urbano, no tardó
Nos vimos en la sala “Guardia de Puertas”.
–Sinesio, arriba hay por lo menos una monjaca espectral que te busca. Y casi me metes en un lío mortal. Y eso que no creo en estas cosas, pero, ¡mira, las he visto y no puedo negarlo!
–Hace décadas, destinado en Bilbao salvé a dos religiosas de un culto casi desaparecido, de un incendio. Les evité un sufrimiento brutal entre llamas en el convento, pero fallecieron poco después en el sanatorio algo más plácidas, no mucho más.. Antes de eso, la más alta, entre estertores me explicó que merecían ambas el castigo del dolor de las llamas, porque ocultas por la pátina del hábito y la salvaguarda de los muros conventuales, llevaban una existencia blasfema y... carnívora....en cierta forma. Pero aún conservaban poderes y aunque ya tenían su justo tratamiento, la redención no había sido completa. Poseían la potestad de lograr que en mi vida trabajara entre mil peligros y camufladamente a los ojos de otros congéneres, sobreviviera siempre. Pero a cambio, más allá del retiro, no iba a gozar de una jubilación divertida y viajera como todos; vendrían a por mí. Y acepté este episodio de aberración.
Subimos al piso de arriba y allí estaban las pájaras ensotanadas tal como las viera la primera vez.
–Sinesio, despídete. Y no hagas morritos, que nuestras miserias se juntaron sin querencia por ninguno de nosotros. No hay en esta región un guardia civil más condecorado que tú, por servicios militares en los que otros habrían muerto a lo largo de tanta veteranía por destinos variados.
Estuve pensándolo, y era verdad. Los antecedentes militares que obraban en poder del sargento de Sinesio, eran curiosos: Admirables, para ser exactos, parecía que tuviera siete vidas como los gatos.
Sinesio se dirigió hacia la primera (la segunda seguía sin materializarse correctamente) y ella le mordió en la yugular. Justo entonces, Sinesio se desdibujó ante mis ojos y se mezcló con la segunda sor y su difuminación. Desaparecieron.
[ El lunes es Plenilunio, pero Febrerillo El Loco ya lo siente en sus postrimerías. De manera que el homenaje Selénico marceño toma lugar chifladísimamente, con carisma brujil y desbordado de fuerzas deletéreas y oscuras, muy saturninas, muy próximas.......y muy literarias. Airé !!!!!!!!!!!!!!!! ] 🧛♂️
Hace un rato después de un delicioso tránsito musical escuchando villancicos en el gabinete de mi hogar (¡Adorable es La Navidad en Nuestro Lar!), he cambiado de tercio, y he puesto mis piezas predilectas de The Manhattan Transfer.
Mi felino exquisito, Shylock, permanecía en su sillita de enea predilecta mirándome calladito. Y no sé por qué, incumplí la norma principal del poeta Eliot (¡experto en mininos, como yo!) ...."no le hables a los gatos si no habla él..."
Escuchaba en ese momento "Trickle, Trickle" y voy y le suelto a Shylock....:
"Tell me how long will this rain last...." . . . .
("Dime cuánto va a durar esta lluvia")
–¡Buena Canción ¿eh Shylock? !
Y no sé si será porque efectivamente afuera llovía también –y los gatitos y los chaparrones, ya se sabe.....😂 😂 😂– o por incumplir la poética norma de Eliot [Shylock y yo no solemos gastar protocolo el uno con el otro]pero el caso es que el muy bribón va y me espeta:
–¡Mira zagal, deberías leer más a Kenneth Patchen, porque estoy de acuerdo con lo que decía en sus "Memorias de Un Pornógrafo Tímido" . . .
"Las canciones más bellas de este mundo son tres:
La canción de la veleta de La Aguja de Nuestra Señora de Las Angustias de Regensburgo,
La canción que entonaban en Pascua Los Pastores de Noruega
y
La canción del cocodrilo macho en los ritos de su celo misterioso"
Con todo, Shylock, ha sido bondadoso y no me ha dado la orden de quitar la música, con lo cual le quedo muy agradecido.
¡Y silencioso, por supuesto! (¡¡¡¡¡¡¡ Hoy no está para chuflas!!!!!!!! 🤪 🤪 🤪 )
Y, comparto también un dibujito que hice hace mes y medio, y como no paro, no pude lucirlo. Nunca es tarde para un buen binomio ....
......¡ Gato - Luna!....(con su pertinente Haiku Felino)
¡ Su Nombre es....B a r t o l o !
Post Scriptum : No obstante, Agosto, entre chufa y chufa, aventura y aventura, es un buen período para crear. Me despido con estas fotos en las que estoy enloquecido encuadrando poesías de mi magín, una y otra vez........🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🌕🤪🤪🤪🤪🤪🤪🤪🤪....
¡La pasada Luna Llena de hace exactamente una semana, por primera vez, me homenajeó primero Ella a Mí que Yo a Ella (si bien ahora adjuntaré la viñeta que compuse: Yo Nunca fallo al Plenilunio)...
....Llegaron a mi poder los primeros ejemplares perfectamente y sin fallos, de Mi Primera Publicación Novelística en Una Editorial!!!!!!!! Vaya Plenilunio Bien Majo.
El esfuerzo ha sido pírrico buceando desde hace un año entre editoriales a la par que arreglaba con profundo amor esta novela (que en realidad es mi segunda, porque la primera la tengo hecha aunque mecanografiada a Olivetti desde 2008 y aún permanece en el anonimato). La larguísima historia de "cuento" de la composición es magnífica pero demasiado extensa, quizás no sea el momento (he estado estos últimos meses brutalmente ocupado con pormenores de todo tipo al respecto, y ahora estoy sumergido en su promoción y voy a seguir enfrascado en trabajo en tal línea)
Mi novela es una amalgama nada comercial y de las que ya no se estilan. Es la misteriosa narración de la vida de un joven en un "pensionado" militar veterano en el meridión de nuestra amada España en el año de Dios Nuestro Señor de 1983. Es un tipo que no le tiene miedo a nada, y atraviesa por designios de Los Hados La Cancela de la vida rutinaria hacia Lo Inexplicable en el paraje donde se sitúa el edificio. Se nutre el argumento de zozobra, enigma, religión católica, virtudes castrenses, picardía, amistad eterna, loa a Andalucía pero a un lugar maravilloso concreto, pasión por La Guardia Civil, Aventura; y es precisamente la originalidad de estas cualidades mencionadas, lo que me ha dificultado la publicación exponencialmente porque se sale de lo políticamente correcto y de los valores que se propugnan en la sociedad falsa de hoy en día. Referencias literarias también han espantado a los editores: El Bécquer de "Cartas desde Mi Celda", Las Poesías de Espronceda y Luis Ram de Viu, la extrañeza folletinesca y desconocida del decimonónico Pedro Escamilla, La Magnificencia castrense del poeta el Coronel de Infantería de mitad del siglo XX Don Luis López de Anglada y en el lado extranjero, el cuento materialista de terror de Lovecraft y por supuesto Poe, Mi amado Poe, de quien todo lo sé. Es una ficción de una mendaz autobiografía, aturdimiento por charadas antiguas que revientan ante el detective psíquico que es el protagonista a pesar de sentir una profunda vocación soldadesca que le viene de auténtico abolengo militar familiar, y por supuesto y para acabar, es una novelita gótica al estilo clásico, que dicho sea de paso, es mi especialidad escribiendo. En este trance, he inventado ......
....El Gótico Castrense.
Además, mis amados sonetos compuestos para la ocasión entre mi delirio y mi amartelamiento con la labor en la que he puesto El Alma, No faltan, porque aparte de escritor clásico de Miedo, Soy Poeta Macabro.¡Tal es mi curriculum! ¡Y a día de hoy, mi bagaje son dos novelas!
Dejo arriba, debajo de la foto el enlace para comprar la novelita al tiernísimo precio de Diez Eurillos para las personas anónimas que anhelen arriesgarse y leer algo como A L G U A N D R E hayan leído ni soñado leer, extraordinariamente original, único, y sin embargo, alejado literariamente de cualquier lectura consuetudinaria que los escritores normales suelen acometer. Llevo escribiendo desde joven prosa y verso, y a pesar de mi forma atemporal y estilo nada favorecedor para los circuitos y cenáculos culturales, no pienso cambiar.😂😂😂😂😂😂
La portada, contraportada y algunas sorpresas más, son de mi autoría
¡¡¡¡Mi boceto mensual para Honrar a Selene!!!!
Disfruto ahora del trabajo satisfactorio con la recompensa a tantísimo desvelo, pues, además, la novela se lee como un balazo de Cetme LC (el de culatín retráctil ) de 5´56 mm Parabellum, dejando un sabor -según quienes ya la han leído- cinematográfico.
Amada foto de La Luna Llena de Mayo
¡ Resume toda mi delicada demencia favorecedora y creativa!
¡¡¡¡¡¡¡ El Plenilunio Nunca me falla ni Yo a Él !!!!!! [Luna Llena MMXXIV , Mayo]
Y para acabar, dar las gracias a quienes me soportan en los procesos creativos pues estoy bastante aturdido y encalabrinado de promenade por las fisuras y abismos de mi mente.
Y también, gracias a Shylock, Nuestro felino que con su mirada misteriosa siempre supervisaba el aura que me envolvía........y del que me nutría.......
Post Scriptum : La inmensa suerte para haberme podido dedicar a estos menesteres culturales toda la vida en mitad de la vorágine de mi aventurera existencia de número del mejor instituto armado del mundo, ha sido siempre pertenecer a una familia Garcilasiana: No descuidamos jamás nutrirnos de cultura y promoverla (sobre todo escribiéndola) a la par que seguimos con nuestras profesiones al servicio de La Ley y El Orden (que en tiempos de nuestro querido Garcilaso de La Vega equivale a tener en una mano el florete o la espada para la defensa de los ideales, y en la otra el cálamo para la composición de églogas) Esa es Mi Divisa.....
Cálamo Currente y Saber que La Existencia El Hombre de Bien la pelea.
Marçal eligió aquel hotel del Principado porque su
arquitectura se inspiraba en El Himalaya.
¡Oh, de acuerdo, de acuerdo, Marçal “El Gran Grisáceo”, el
mismo que se había enriquecido a costa de La Tríada y otros jefes lumpen de
Valencia, Alicante y Castellón; célebre por su sevicia: …Y también lo escogió
porque el citado hotel era un escondrijo en El Pirineo! Vaya por delante la
virtud maléfica de Marçal y su necesidad de borrarse del mapa durante un tiempo,
pero si algo amaba, lo único aparte de sí mismo, eran aquellas estéticas de
reinos a los pies del Everest. (Pero no viajar allí, porque su “profesiograma”
criminal no prosperaría ni él se lucraría)
En la recepción, sendas esculturas de bestias clásicas de
Nepal basadas en el leopardo de las nieves, recibían al viajero. Las figuras se
esculpieron de forma que parecía que hubiera dualidad mítica diferente en cada
pieza.
Por el pasillo de su habitación, había cuadros de
lamasterios, yaks, y barales azules; aunque su predilecto era un ashram
dibujado donde resaltaban los simbólicos ojos del naljorpa (un yogui
tibetano que, según la tradición secreta, transmuta en ciertas formas, vivas o
no), siempre mirando al recién llegado a las estancias.
Una noche que regresaba agotado del Lago de Las Salamandras
—¡todo buen maloso tiene que mantener la línea por si hay que poner pies en
polvorosa! — juraría que, al entrar en su suite, se giraron las pupilas del naljorpa.
Tuvo sueños felinos, pero más le inquietó en ese mismo episodio onírico, verse
vestido con un kalan azafranado componiendo haikus y ¡saber que también
era cualidad de él! ¡¡¡ Eso sí que no !!! Y se desveló al sentir rasgar en su
puerta. Al abrir, una figura de gran mamífero, depredadora, voluminosa,
observaba envuelta en oscuridad: los ojos zarcos —pero con matices grises como
los suyos— del leopardo de las nieves le saludaban. Hasta que un rayo de luna
de la vidriera esfumó la aparición de ese portento.
Al día siguiente, cuando iba al comedor a desayunar su lapsang
souchong, un gatito negro le hacía carantoñas bajo los cuadros. Suspiró
aliviado rememorando la noche, pero ya razonada.
Las sucesivas jornadas, en contra de sus verdaderas
pulsiones, se dedicó a cruzar a pie la asilvestrada frontera gala por Fontargent,
porque anhelaba aires puros y admirarse por las alturas, la nieve y la
atmósfera en lugar de quedarse quietito en el spa del hotel barruntando
sus próximos golpes. (Entre otras cosas, el brazo de la ley es largo, pero más
el de La Tríada, y cuanto más oculto y paciente estuviera, mejor)
Cerraba los ojos y se veía envuelto en el kalan
azafranado mientras los copos como cristal le azotaban el rostro ¡pero la
sorpresa mayúscula era que en el nuevo rapto visionario, su cabeza estaba
rapada como la de los gurús, su oreja izquierda era la del leopardo y se
asemejaba a las esculturas del hotel!
Todavía sin abrir los ojos, advertía algo grabado en su
frente. Concentró su mente mafiosa y leyó igual que si se observara delante:
“Shambala”
El graznido de los quebrantahuesos—¡en ese momento añoraba el
trisar de las golondrinas mediterráneas, imponiéndose sobre su Super Ego! — le devolvía
a la vigilia, estático sobre la cumbre donde empezaba el declive al lago de
Fontargent, y regresaba entonces apresurado a Soldeu.
Era noche cerrada ante el hotel. No había nadie. Sólo las
esculturas. Una de ellas, aunaba la fiera que representaba mezclada con una
copia de sí mismo, Marçal “El Gran Grisáceo”. En lugar de inquietud, sintió
paz.
Al llegar cada noche a la habitación, la mirada del naljorpa
era ya un ritual. Los arañazos en la entrada de madrugada, incomprensiblemente,
música para sus oídos. Ni se molestaba en abrir la puerta, porque le aguardaban
sueños azafranados abrigado con el kalan y componiendo los haikus y tankas que
nunca recordaba. El otro Marçal quizás estuviera acechando en su cerebro, igual
que él se albergaba en el hotel para esconderse de sus enemigos.
Los días restantes, ante su pasmo, no echaba ya la Beretta
92 en la mochila durante el senderismo por los lagos. Y no tenía otra cosa
en mente que regresar a la civilización —aunque no a Valencia y su nido del casco
antiguo donde residía en un palacete camuflado—y comprar libros de Taneda Santôka
y Basho. Y creía, que para empezar, estaría bien vivir en Málaga.
La última noche en el hotel, el cuadro del ashram no
mostraba otros ojos dibujados que no fueran los suyos, aunque uno gris y otro
azul. Pensó: “Tengo el síndrome de Ashler, pero de varón” Y se carcajeó
por la invención de la ocurrencia. “¡Hasta el inicio es gemelo con Ashram y
también la igualdad en el número de letras!” Y ya no testimonió sueños ni
ruidos.
Aunque, en recepción, al salir el día siguiente en pos del
meridión de España, envidaría a órdago a que las esculturas del mítico leopardo
de las nieves se movieron hacia él, sonriendo con ojos de naljorpa.
Y lo más extraño es que su mente clamó en perfecta fusión con
la interioridad que atesoraba en el alma, con sumo arrobo, un koan
propio e improvisado recitado cual mantra….
Sueña en los montes
Siendo hombre o cerval gato
Serás siempre otro
Y no.
Supo después de todo que no.
No marchaba a Málaga.
Iba en busca de su Shambala.
Y de los dos, únicamente iba él.
[ Relato de Novecientas palabras exactas para la lid
literaria de "El Tintero de Oro" ; 40 Edición, MMXXIV,
J u a n E l P o r t o v e n t o l e r o 🏞 🏯 ¡ 🕴 ! ]
Filmina de la película "Lost Horizont"
El colofón ideal, es algo de la música de uno de mis films predilectos:
" L o s t H o r i z o n t " de Frank Capra
pues me procura tener siempre presente a S h a n g r i - L a . . . . .
(esencial en su simbología en el texto que comparto con quienes deseen aproximarse a este A s h r a mliterario mío. Además la banda sonora era de Dimitri Tiomkin, perfecto para la sutil evanescencia.....)
¡¡¡¡¡¡¡ N o s V e m o s E n E l K a r a k a l . . . . !!!!!!!
¡Una de las estanterías de mi biblioteca, donde anida el meollo de esta efeméride; donde impera Kranion, y cual vigía, la figurita de El Señor de Weir en posición dominante sobre él ....!
*El Señor de
Weir*
“…and sparkling evermore,
A troop of Echoes, whose sweet duty
Was but to sing…” [The Haunted Palace, Poe]
(…” y centelleando eternamente,
Un tropel de ecos, cuyo dulce deber
No era sino cantar..”)
El
cráneo silente vela en mi biblioteca
sujeta
extraños libros, impone su presencia
sus
órbitas con polvo vigilan con sapiencia
que
un cuervo en mi ventana de guillotina impreca.
Crascita
a un gato negro con maullar de muñeca
la
noche plutoniana va ofreciendo su herencia
de
corvato y felino, ghules, luna y demencia
mi
soldado de plomo luce enigma en su mueca.
Mi
gabinete en sombras como el de Usher, de antaño,
con
ecos de Ulalume, de Auber; y algún latido
en
mi cuco sin tic tac y al soneto que apaño.
La
calavera, y no yo, sugiere lo acaecido
y
el fin de este terceto desde el alto aledaño
con
Poe y su efigie, donde su cuervo tiene el nido.
(soneto alejandrino en homenaje al nacimiento de Edgar Allan Poe, hoy, día diecinueve del corriente,
disfrutando como un enanito cuando lo he compuesto con los epítomes de su Universo)