La Naturaleza y El Cosmos proporcionó ayer un espectáculo inusitadamente formidable y mistagógico. Amén de Señero y Bello. Tuve la fortuna inmensa de que en la atalaya de mi propio hogar, me bastó para inundarme de NOCHE y MATICES MÍSTICOS. Y naturalmente, lo que sentí en lo más profundo de mi raigambre existencial, mi ánima y mi corazón y mente, es algo que merece atesorarlo en la memoria y quizás más adelante escribir sobre ello, en perfecto intimismo, dando gracias a Dios por Sentir La Esencia de permanecer en El Universo. De forma, que todavía emocionado, sólo voy a plasmar, un aspecto.
Tuve la sensación de la apertura de una mirilla, y que detrás de ella, secretos y charadas para las cuales no estoy preparado estaban agazapados para una trascendente inmersión y asumir infinitas revelaciones. Ahí lo dejo.
Todavía lo estoy digiriendo . (¡Y lo que te rondaré morena! –[ como dice el refrán] )
Gracias, Dios, por este Eclipse, La Buenaventura de España, y El Gozo Extraordinario de vivirlo al cien por cien dentro del planeta Tierra, en Valencia 🙏
Durante mi preparación para tal alquimia Humano–Astrológica....

Qhe bella imagen, captando plenamente el evento, he estado en un par de esos eclipses totales y siempre es un evento notable. El de ahora me toco, pero parcial y habia nubes, lo perdio.
ResponderEliminarPero al ver la magnifica foto, quedo pues como si yo mismo hubiese atestigaudo dicho prodigio
Estimado y dilecto Juan:
ResponderEliminarSé de buena tinta que semejantes eclipses son regalado manjar para vuestra vista; máxime este que a bien tenéis mostrarnos, donde reina la más absoluta tiniebla por obra de ese inescrutable consorcio entre Febo y Selene, bien que de fugaz duración.
A la sazón, en esa mismísima jornada acaecieron otros no menores prodigios astrales y boreales: fue la noche propia de las Cefeidas, en la cual se daban a ver no pocas estrellas fugaces que bien parecían lamer la mano de quienes salieron apercibidos de anteojos y pertrechos de observación. Según es fama, no son tales centellas sino el rastro y las reliquias que la estela de cierto cometa deja al transitar por nuestro vecindario celeste.
Memorable día, en verdad, pues no a menudo concurren de consuno la ocultación del astro rey y la lluvia de tales luminarias.
Así pues, estas estampas y vivencias que con tanta generosidad nos compartís nos hacen de grado partícipes de vuestro alborozo, así como de la rendida admiración que profesáis por la señora de la noche.
Hermosa foto. Te mando un beso.
ResponderEliminarCreo que debes tener en casa un calendario con todos los eclipses que van a surgir durante el resto del año sean totales o no. Me alegro que lo disfrutases, gracias por las fotos.
ResponderEliminarUn besazo!
Mi amigo Juan,
ResponderEliminarLa naturaleza es pura alquimia.
Un abrazo.