lunes, 9 de enero de 2023

¡ Un Otacusta Psíquico ! [ Casuística Detectivesca Valenciana ]

 

Transmutado como G u i d o,  Otacusta Psíquico ¡mi sombra y yo en un confuso carrusel de sombras y resquicios de La Realidad, nos bastamos para seguimientos y apostaderos....en los claroscuros que La Vida nos depare...! [ ¡¡¡¡¡¡¡ Con Agencia Detectivesca o Sin Ella !!!!!!! ]




                                              * U n     O t a c u s t a      P s í q u i c o *

 

 


                                              I.- “Saw you alone in the shade of the night” (*)

 

El buñuelo está sumergiéndose en mi chocolate a la taza. Es inminente la dentellada en su delicia. Pero en la pantalla del celular aparece “Flor de LIX”, mientras suena mi canción de Lauren Evans “Dream Awake”. Es la jefa, requiriéndome en la oficina, aunque son las diez de la noche en “Fabián”, mi buñolería predilecta.


“Distrito LIX” está en pleno corazón de Valencia, en Cirilo Amorós. La fundó Adela, “La Madre Superiora”, La directora de la Agencia, y le transmitió su carisma. Por eso ha funcionado a la perfección con su fama en los ambientes de Plaza Cánovas y en líneas generales en todas las manzanas del ensanche valenciano. Nada especial, asuntillos industriales, menudencias sobre patentes y desavenencias conyugales que han ido a más -tanto por ellos como por ellas, aquí el sol del Levante Español fomenta la concupiscencia y trabajo no falta, desde luego- de hecho, Adela ya está bregada por un matrimonio roto y no ha vuelto a caer en el error. Por eso es peligrosilla: no tiene horarios. Ella, ex guardia civil, tiene criminología por la Universidad de Valencia, y dejó la benemérita para fundar “Distrito LIX”.

 

En fin, no me supuso mucho tiempo acudir. Y va directa al grano.

—Mira Guido, esta mañana ha venido un hombre muy fervoroso, a punto de jubilarse, que posee un establecimiento de imaginería religiosa, creo que el que más tiene en cuenta el arzobispado y quiere una “jornadita” sobre su esposa porque su carácter está irreconocible desde que acude a unos seminarios nocturnos de la diócesis. Él está jodido por la gota y no sé cuántas cosillas más y dice que si no, se encargaría a su propia discreción. No tienen hijos, me cuenta, porque también habría puesto a alguno a indagar. Lo que nos proporciona es muy sencillo; la mujer como puedes ver en la foto es resultona, agradable y se la ve por la apariencia segura, también te digo que es diez años más joven que él, así cualquiera, y todos los jueves acude a las nueve de la noche a unas horas de convivencia y espiritualidad en la iglesia de San Esteban, en el casco antiguo. El cursillo lo comenzó a principios de noviembre y este hombre, ya se extrañó en Navidad por cambios en su carácter y, según sus propias palabras, consistían en que por primera vez la sentía casquivana, impropio de quien acude a asuntos de parroquia. Y es verdad que eso no cuadra.  Ahora se ha enterado por un despiste del sacristán en su tienda de pasamanería religiosa, que el próximo fin de semana se va con los fieles a un retiro en el convictorio de dominicas del Barrio del Carmen. Ahí es donde entras tú. ¿No conoces a la abadesa?

—¡Vaya Adelita! ¡¡Estás en todo!! Sí, es que tienen hospedería monacal, y en mis tiempos de pastoral universitaria fue cuando la conocí, también en un retiro. Con el paso del tiempo he acudido en ocasiones a pernoctar allí para desconectar. ¡Deberías probarlo en vez de estar dando de comer a los murciélagos a estas horas, mujer!

—¡Qué cachondo, Guido! A mí me cae algo de agua bendita en la mano y se me funde la carne como a Drácula. Y a tus compañeros ya les he tenido muy ocupados en diciembre. Desde que en el servicio militar estuviste de asistente con el páter castrense, les has tomado la medida a todos estos curatos y clerizontes. Sólo tienes que infiltrarte un día o acaso una noche, nada de seguimientos ¿Qué me dices entonces?

—Dalo por hecho. Además, la sor se alegrará de verme y no sospechará nada. Es que no te creas que acogen en la hospedería a cualquiera. A mí ya me tiene conocido por católico practicante y tienes razón, que todo va a ser como arrope calentado al humo de madera.

—Con el video del móvil y algunas instantáneas lo tienes hecho. El resto de material técnico no lo vas a necesitar, ni la Citroën Kangoo para apostaderos. Eres mi mejor “gadget”: ¡Con tal de que le des a la labia con la monja y los del grupo que estén receptivos, en tu plan de monaguillo escolástico! ¡¡Y nadie escucha como tú!! Llévate la foto de la esposa.

 

Llegué a casa cerca de la medianoche. Antes de acostarme busqué en Google datos de la carpeta del caso que Adela me había dado. La mujer se llama Berta W. B. Tanto ella como el marido no tienen nada indiscreto en redes, excepto, claro, la página web de su negocio, que como me ilustraba Adela, es muy reconocido en Valencia y solvente. Lo interesante eran los indicios del retiro espiritual, porque aludía a qué confesión religiosa lo organizaba, y era la primera vez que leía en mi vida algo al respecto. Se llama “Renovación Carismática” y nació en Estados Unidos en 1901, con el apoyo de un tal W. Seymour que en aquella época aglutinó unas cuantas experiencias de universitarios católicos de las que rozaban en la catarsis, con mucho aparato de cantos suaves, vivencias hipersensibles, oración desaforada y algunos picos de fenómenos casi preternaturales como por ejemplo xenoglosia -parlotear balbucientemente idiomas que no se conocen, de manera instintiva- y glosolalia -confusión de expresiones hiperbólicas, lamentos jeremíacos y otros prodigios vocales de todo tipo inducidos por un estado de trance- A pesar de mi querencia hacia el mundo de ciencias religiosas, esto me ponía como un gato escaldado. ¡La cosa prometía! Para acabar, llamé a la hospedería monástica del convictorio de dominicas (sé que apenas duermen estas religiosas) y después de la alegría inicial de la sor al saber de mi- es de las poquísimas personas que está al corriente de que soy detective-, reservé una celda para el fin de semana.

 

Mi último pensamiento antes de intoxicarme con las virtudes de Morfeo, fue que de todos, mi jefa, la monja, mi objetivo designado en el caso, incluso el marido temeroso (pues contaba con el apoyo a su negocio de la beatería valenciana) el que como rezaba la canción de mi móvil , está…

                                              “.. solo en el ensombrecimiento de la noche...”(*)

...era yo.

 

  


                                            II.-Salmo 23, 6

 

Los Seres Místicos de La Noche, aparte de los presumibles, pueden materializarse en Los Impensables...


El sábado a las 20,30 horas llegué andando desde mi casa al convictorio. Me recibió mi amiga, sor Estíbaliz. Nuestro abrazo fue casto, muy sincero y besé su anillo de desposada con La Divinidad.

—¡Ave María Purísima, Guido!¡¡Ovejita descarriada!!¡¡¡Cuánto tiempo!!!

—¡Sin Pecado Concebida, Hermana! Mi alma empezaba a tener carbonilla de deshollinador y me urgía empezar el mes de enero con ascetismo en vuestras celdas individuales donde leer las escrituras, algo de San Benito y castigarme con las disciplinas marca Acme.

 

Cuando me escuchó la broma sobre las disciplinas, se carcajeó incluso.

 

—¡Cómo eres, a toda hora con chuflas! Pues mira, por ser tú. Da la casualidad de que tenemos al completo la hospedería, pero te he reservado la última celda, la del desván, en el ático, es la que utilizamos cuando recibimos la visita aislada de un familiar solo. Es que están de retiro unas veinte personas de la diócesis con un acogedor grupito de Renovación Carismática. No conocerás esta corriente religiosa, en España no están muy extendidos. También este fin de semana hay algunos huéspedes como tú, solitarios, pero son los menos.

—¡Uy!¡Pues no! Tienes razón. De todas formas, si me autorizases a alguna de las ceremonias que contemplen en la iglesia conventual, podría ampliar mis conocimientos evangélicos.

 

Sor Estíbaliz no lo pensó mucho.

 

—¡Naturalmente Guido! Ahora a las nueve llegas a tiempo para la cena, en el comedor grande. Después a las once de la noche creo que tendrá lugar una de sus ceremonias características. Tú puedes pasar como si tal cosa. Sabes que el resto de las dominicas y yo, lo único que hacemos es acoger a las diferentes confesiones, pero nuestra clausura va siempre separada en el pabellón antiguo y nunca compartimos con la gente de los retiros espirituales.

—¡Ah pues muy agradecido, Hermana! Ya sabes que todo me enriquece.

 

Al poco, después de dejar mi pequeño macuto en la celda, bajé a la cena. Ya se veían bastantes personas, -y eso me permitió pasar entre el barullo muy discreto- toda gente muy apañada de las barriadas elegantes de Navarro Reverter y La Alameda, muchas personas solas de edad madura en su mayoría, comedidos en su alegría y cierto halo de melancolía también. Me situé en una mesita apartada y pequeñaja. Casi instantáneamente se acercó una novicia joven de las dominicas a servirme sopa de calabaza casera. Por encima de su hábito, al otro extremo, tuve la suerte de ver a mi objetivo. Cuando se retiró la hermanita a servir a otros, eché la primera instantánea. En verdad era como decía Adela: Una mujer madura muy apetitosa. Se la veía de carnalidad rotunda, pero atractiva. Muy bien vestida, llamaba la atención más que las otras mujeres que la rodeaban en una mesa de seis. Me sentí incómodo por mis apreciaciones lúbricas permaneciendo en un convictorio religioso. Luego en otras mesas, se mezclaban más hombres y mujeres y en una del centro, dos sacerdotes cenaban solos. Aproveché y realicé otra toma con mi iPhone, más que nada porque me resultaban exóticos, aunque vestían como curas normales, pero tenían un aura diferente, quizás más posesivo y huraño a la par.

 

Poco a poco me fui quedando solo, saboreando con lentitud el segundo plato de merluza a la romana, para darles tiempo a que desfilaran y visualizarlos a todos. Los poquísimos que restábamos, debíamos ser quienes pernoctábamos el fin de semana por motivos ajenos al grupo numeroso. Ella se fue con garbo y maneras.

 

Antes de subir a descansar un poquitín, cumpliendo con mi costumbre de otras veces fui a las cocinas a charlar con Estíbaliz de lo divino y lo humano entre calderos y perolas.

 

Ya en la celda, preparé una grabadora que es como me gusta trabajar a mi-no la del móvil, que es un tostón- y me puse una chaqueta de punto para no pasar frío y a la vez proporcionarme un aspecto familiar y confiable.

 

Casi me quedo roque sobre mi lecho por la paz reinante, de manera que bajé a la iglesia despistado y tarde. Estaba en los pabellones primitivos del convictorio y se podía acceder sin salir al pensil monacal exterior. En el rincón en penumbras de la derecha de las puertas de roble viejísimo, una mujer consolaba a otra que lloraba como una magdalena. Parecía sofocada de veras. Dije muy resuelto “¡Buenas Noches!” y sin esperar autorización entré. La capilla iluminada con hachones estaba repleta con los asistentes al retiro. En el altar los curas que vi en la cena imponían las manos a personas que se aproximaban de los bancos, y otros laicos practicaban esa gestualidad tenebrosa sobre ellos. Algunos caían desmayados y convulsionaban, con discreción otros asistentes los sacaban por una portezuela lateral, en tanto la comunidad, desde sus bancos, seguía cantando hipnótica. Entonces, otros voluntarios entraban en el ara para ser purificados. Francamente, aquello parecía un exorcismo colectivo. Me iba a ir, para razonar sin la claustrofobia eclesial y sin miedo, cuando una mujer que parecía la gobernanta de todos me abordó desde las sombras y me urgió autoritaria susurrando:

—¡Salterio 23, 6!

 

Gracias a Dios, en la captura de información de la noche anterior en mi casa, había memorizado a qué se refería, y resulté convincente:

 

—“Tu amor y tu bondad me acompañan todos los días de mi vida”

—¿Quién le invitó a acudir?

—Sor Estíbaliz

Fue el único instante en que sonrió

—¡Bienvenido!

Retornó al grupo donde se sentaba, cuando vi a mi objetivo. Era la asistente fija del sacerdote director espiritual que oficiaba el ritual de sanación junto a la pila bautismal. Ella era la única persona que no imponía manos a sus semejantes; incluso lucía como una sacerdotisa pagana: parecía aspirar frente a los atribulados, las imprecaciones que salían de sus bocas, pero sólo la de los casos más catárticos. Cuando lo hacía, ellos no se desmayaban, parecían reponerse y regresaban a sus bancos. Creo que todos los asistentes, a tenor de esta representación numinosa, sufrían padecimientos de índole no catalogada y estos visionarios, con semejante puesta en escena mesmérica, ofrecían simplemente un efecto placebo muy convincente.

 

Grabé todo lo que pude. Pero no iba a ser necesario. Así que regresé a mi celda sibilinamente a sumirme en un merecido descanso tras cuatro horas de casi ser un discípulo de los acólitos de   las directrices exorcistas cual si fueran las del gran Gabriele Amorth, El Príncipe de Los Exsufladores del Vaticano. Mi provecho clandestino había sido el mejor: Un seminario gratuito sobre Exorcismos.

 

 

                                                III.- Ultílogo de la guisa de Lavoisier

 

 

El domingo temprano, me despedí de Sor Estíbaliz. Prometí volver con más frecuencia y le agradecí sus desvelos. No le expliqué nada de la soirée nocturna matizando que fue muy tierno.

 

Al final del día por la noche, estaba en “Fabián”, con otra taza de chocolate puro y buñuelos, pero quien telefoneó en esta ocasión fui yo. Me divertía pensar en la cara de Adela.

—¡Guido, no fastidies!

—¡Buenas Noches! Cuando puedas le dices al cliente de la pasamanería que tendrá que acostumbrarse en el sexo de senectud con su señora, con la mente abierta que no tuvo en su juventud.

—¿Y…?

—Lo que ha notado y que no te ha dicho, es que su dama, su esposa, a estas alturas peca de coprolalia en los momentos de más cercanía, ya sabes. Ella se ha descubierto a sí misma con capacidades mediúmnicas y la siniestra panda de renovación carismática la ha introducido en sus sesiones sanadoras (que son más bien kardecianas de infestados y ruidosos espirituales). No sé cómo, pero esta mujer hace lo que nadie: Es Una Escupidera Anímica. En ella vierten su detrito del karma y ella lo procesa en su vida conyugal. Pero por el sistema autodefensivo psíquico del cuerpo y la mente, instintivamente reforzó la faceta de su vida marital que más frágil se mantenía, la de la coyunda. El que sea soez, es parecido a cayena en un guiso, revitaliza la parálisis sexual que sufrían en lo privado, aunque en un principio este santurrón permanece espantado.

—¡Tú sí que parece que hayas esnifado incienso cabroncete! Mañana el informe en mi mesa.

—No te preocupes. Y recuerda lo que aseguraba aquel francés célebre -justo lo que han experimentado en la tríada “Renovación Carismática -Esposa Tristona- Matrimonio de acerba religiosidad”- ...” La materia ni se crea ni se destruye, sólo se transforma”.

 

Saldé la cuenta con la camarera y me fui cabizbajo, hacia el cauce del río, meditabundo en mis cosas, sabiéndome un nuevo Carnacki -el detective numinoso creado por Hope Hodgson- más que un investigador tradicional, y con humildad advirtiendo qué suerte tienen conmigo en la agencia, envuelto eternamente en la noche de esta Epidriápolis ramera que tantos secretos musita para quien tiene el poder de escucharlos.



¡ Y aquí sigo, S i e m p r e . . . tras el husmillo de algo raro...



( R e l a t o  F i c t i c i o    D e  I n v e s t i g a d o r e s   P r i v a d o s  Y  S u s  C h a f a r d e r a s 

 y   . . . . .  T r a g a c á n t i c a s   A g e n c i a s . . . . je, je, je, je, je , ji, ji, jee, je, ja, jaaa, ja, ja,,,! )






¡Gracias también, Gran Orson, por ser una de mis inspiraciones perennes...!














domingo, 8 de enero de 2023

¡Selene, Oh Vos, Primera del Año ...!

 

¡Mi autorretrato para inaugurar el año lunar, transmutado en remero de determinados Mundos...en É s t e ...!


Año VIII d.c.,  y ya dijo el poeta manchú  Li-Po,  algo así como...

...."invito a La Luna, y con mi sombra, ya somos tres..."

Desta guisa homenajeo a La Luna de ayer, el primer plenilunio del año, con aguas numinosas y mi boga ante La Potestad Lunar.                                 ¡S e m p e r!

Y quizás, para contraste lleno de albricias, añado algunas fotos, en este caso urbanitas (Puente de La Exposición, donde el antiguo gobierno militar) también de ayer, mientras estuve aullando un buen ratito al palor lunar.....















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miércoles, 4 de enero de 2023

Limerick del Proscrito de Los Sueños Y Su Charada Indecible

 

¡ Allende Los Ignotos Picos de Kuen - Lun, El Lamasterio Tibetano Ideal...!




                                                      L i m e r i c k


                  Al conticinio despierta El Iluso


                y está en Shangri - La porque su alma puso


                al Valle del Karakal


                de aire preternatural


                ¡donde en Su Ashram nunca está ya confuso!





                                                 [El Proscrito de Los Sueños]

domingo, 1 de enero de 2023

¡ A Por Un Año Inmejorable !

 



Aunque aquí estoy haciendo "el canelo" en Año Viejo para Mi Oíslo y Mis Primogénitas (¡¡¡¡¡¡¡me encanta hacer el pánfilo y el payaso!!!!!!!), no hay mejor manera de acabar el año que dándole a la bici de montaña, y claro, nada que sea más saludable y delicioso, que empezar Año Nuevo a bordo de la bici, la mía, que es una amiga tremendamente fiel y sacrificada y va conmigo todas las semanas del año en mis múltiples aventuras.

¡Felicito a Todos Los Seres Vivos con fotos de esta misma mañana del Día Uno haciendo "El Cabra" por los campos y sierras de Dios Nuestro Señor, Dios de Los Ejércitos!

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Larga Vida A Todos  !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!




               ¡ C o n   L a  B i c i  A   C u e s t a s !  :











































































¡Y como sé las bondades de Naturaleza Silvestre y Disciplina de Delfos, recomiendo estos ceremoniales durante todo el año!

¡¡¡Las Bienaventuranzas están aseguradas y con efecto duradero!!!   A m é n   ......









lunes, 26 de diciembre de 2022

¡Un Presente de Antología!

 

¡¡¡Larga Vida a Juan El Portoventolero // Juan Y Su Horizonte, Tanto Monta, Monta Tanto.....!!!

Navidades son Tiempos extremadamente espirituales para mi, y son tan Buenos, que incluso en su parte tangible, Su Magia es asaz patente. En los hechos que traigo a colación, mucha de esa ilusión pueril ha tomado forma de libro, pues he podido adquirir una nueva antología que entre los relatos que le dan sustento, existen dos de mi magín.(en total son 53 aportaciones de 38 escritores)

Pertenece el citado volumen, a una serie de ediciones de un excelente concurso de la primera mitad de este año que expira[¡Menudo "Tintero de Oro"!], que se dedicó a diferentes autores. En lo que a mi toca, advertí la presencia de tal lid literaria tardíamente y con otro de mis muchos "doppelgänger", el celebérrimo......... 

....J u a n   E l  P o r t o v e n t o l e r o (¡¡¡Siempre conservando mi nombre verdadero, mas...unido a algún sobrenombre relativo a asuntos calificativos de mi rango!!!)A día de hoy, ser "Juan Y Su Horizonte" hace acopio nutricio de los anteriores sobrenombres que a lo largo de las décadas he gozado porque siguen marcando mi personalidad.

Ya desde mi incorporación, los resultados en el escalafón de los fallos del jurado, fueron saludables y dichosos, los correspondientes a la inspiración por Charles Dickens en concreto.(ahí tengo mi aportación de "Touché")Pero fue en unas cuantas siguientes, cuando por los meritorios resultados pude acceder a la impresión con otros compañeros participantes. Se trata de la edición de Dashiell Hammet -cuyo relato tenía que ser detectivesco y compuse "Andábata", cosa afortunada porque he trabajado el género y he leído al autor- pero especialmente, la edición dedicada a Mi Maestro, Edgar Allan Poe, de quien poseo T o d a  su obra poética y en prosa y quien tanto ha marcado mi vida, con mi aportación ...." E l   F a r o ". Merece la pena porque quede el primero de las diez menciones de honor (justito detrás del tercer podio, premio serio)Además, trabajé un aspecto muy poco conocido, en el cual aún menos autores a lo largo de las décadas hemos intentado humildemente aproximarnos a la genialidad Allanpoesca

"El Faro" es un muy poco conocido relato inacabado de Poe esbozado al final de su vida. No llega a las 700 palabras y para colmo, se descubrió a principios del siglo XX por el erudito Tommy Mabbot de Nueva York. Fue descomunal para el corpus general de  su obra. Y nuestro estudioso, a mitad de centuria, allá por 1953 le propuso nada menos a que a Robert Bloch, que en su siguiente edición de relatos de terror, incluyera una continuación de "El Faro". Así lo hizo, y aquello dio pie a una logia de "locos" que a lo largo de las décadas, minoritariamente fueron incluyendo en sus opúsculos una continuación del relatito no terminado de Edgar Allan Poe. A España tardó horrores en que llegara el tiempo en que alguien tomara el relevo de norteamericanos, y fue hacia mitad de 1990 aproximadamente, cuando se compuso la primera y eximia antología únicamente dedicada a "El Faro". Las personas más relevantes que cabe destacar son Juan Manuel de Prada y la gran Cristina Fernández Cubas. ¡Y después, este humilde servidor de las letras fantásticas y numinosas!

Tanta fue la pasión, que para mi bitácora y mis archivos privados, compuse incluso dibujo ilustrativo que rescato por la alegría de poseer ahora mismo el libro en mis manos...¡¡¡¡¡¡¡con el propio ....E d g a r  A l l a n  P o e  !!!!!!!




¡Arriba, como torrero único junto al fanal, estoy Yo!

 

 Procedo a compartir ambos relatos seleccionados y presentes en el volumen . El primero de ellos es A n d á b a t a ..





Velando un benemérito, pues comme il faut, La Guardia Civil está presente de manera testimonial




                                                                                           Andábata

Aquella noche disfrutaba un “Dyc” en “Riu Rau” mientras el camarero ponía mi cassette de Los Nikis, cuando irrumpió en la cafetería uno de mis correveidiles, Pumby. Espantadísimo me dijo que Trópat, el psicópata a quien nadie había visto, llamado así porque siempre bordaba macramé en el pecho de sus asesinados con un trócar patterson, estaría dentro de dos horas en una gallera clandestina cerca del Mercado Central. Pumby iba a esconderse para siempre, cualquier cosa antes de que el tarado más temido de Valencia le cobrase su testimonio.

Pagué y me fui tambaleante al abarrotado garito de apuestas. Pero si El Mal posee una mirada, fue aquella entre la multitud, y supe por eso que era el endeble sujeto envuelto en una gabardina sucia y negra a quien sólo se le veían los ojos. Él también me detectó y echó a correr por los pasillos subterráneos de la gallera, donde no había sino oscuridad perfecta. No sé lo sucedido. Sólo le oí decir con un siseo de ofidio “Cada gallo canta en su gallinero, el mío en el de todos”. A pesar de empuñar mi “Smith & Wesson” del 27, estaba muerto de miedo. Seguía tras él en la negrura, por acordarme de San Jerónimo cuando decía “Como el gladiador de ojos vendados que empuña la espada en la oscuridad”. En un momento la persecución discurría por otra coordenada “espacio-tiempo” a juzgar por lo escuchado de súbito:

    “Hic Est Noctem! Exit Nunc!” [“¡Ésta es La Noche!¡Sal Ahora!”]

A continuación, como si fuese una montaña rusa psíquica, nos precipitamos ambos -y pude agarrarle por el tobillo- en pos de esas palabras, cada vez más atrayentes. Sentí todo tipo de convulsiones y apremios, vahídos, disolución de mi propia materia humana con el deletéreo Trópat . Envueltos en miasma de color esmeralda y con la sensación de permanecer miniaturizados en el fluido, fuimos vomitados a los pies de unas vestiduras talares. Al compás de una execración ritual, alguien arengaba. Nos vimos restituidos a nuestra corporeidad original (siempre según un confuso carrusel de percepciones mentales enfermizas).

 

¡Cuánto Mal no atesoraría en su karma el maldito Trópat!. Lo había somatizado el demonio sumerio de un poseído, de forma que ambos habíamos reaparecido a través de su esófago en plena sesión de su exorcista, dándonos de bruces con tan buen páter. El hombre de Dios ni se alteró y rápidamente nos propinó canónicos hisopazos de linfa bendita. Yo sí reaccioné -además de vomitar todo el whiskey trasegado en “Riu Rau”- pero no Trópat, momento ideal para engrilletarlo y rogar al exorcista su crucifijo. Hice lo que mi detenido con su trócar: le puse la cruz en el tórax y permaneció marcado entre humo y olor a ácido sulfúrico. Y a todo esto, el ex poseído se levantó del suelo y le propinó a “Trópat” una fortísima patada en sus compañones. Después, genuflexo, besó las manos del sacerdote y se desmayó. Y vaya bilocación: ¡De la gallera lumpen a una capilla arzobispal!

 

Así es como detuve al criminal más huidizo y extremadamente peligroso que campaba a sus anchas por Valencia.

Este es el balance de mi informe confidencial a la jefatura superior (para homicidios, mi agencia está bajo la autoridad incuestionable del Cuerpo Nacional de Policía; para mi permiso de armas, La Guardia Civil), Dpto. de Asuntos Preternaturales. ¡Pero en esta especialidad tengo más experiencia yo como detective en Pandemónium!:

-Pumby rehace su vida con la mafia de la gallera.

-El ex poseído nunca más ha recaído y vive en un retiro espiritual continuo en el monasterio franciscano Sancto Spiritu del Monte, en Gilet.

-El exorcista ha sido condecorado con la medalla al mérito policial con distintivo rojo. Además, se le han proporcionado unas vacaciones pagadas en Tierra Santa para perfeccionar aún más su saber. Incluye un novedoso curso no catalogado en Megido, Jerusalén, sobre “Anatomía del Psicópata y su relación con El Ritual Romano: Cirugías y Misticismos Prácticos”. Además, se le ha nombrado “Geo del Sacerdocio” a título honorario.

Y yo, aquí estoy una noche más en “Riu Rau”, pertrechado tras una buena barricada de copas de mi whiskey, domándome para la siguiente razzia contra El Mal en cualquiera de sus formas. Aunque desde entonces, en ocasiones hablo sin querer en lenguas desconocidas (¿Beit musepo prosi?). Pero sigo siendo el gladiador de ojos vendados, Jeronimiano in pectore; si algo sé, es que este valle de lágrimas es una noche eterna a ciegas.

Y creo que mi informe detectivesco ha llegado demasiado lejos, pues he recibido una propuesta de La Santa Sede, ofreciéndome plaza de libre designación en el servicio secreto de La Guardia Suiza. Allí mis expectativas de inmunización contra el tártaro van a ser abundantes, y mi crecimiento interior… ¡Indescriptible!

No sé por qué intento aparentar dudas ante el paso de gigante profesional.

Resta únicamente acostumbrarme a dejar “Riu Rau” por cualquier trattoria del Borgo romano… Pero como dicen Los Nikis: “Siempre Dyc, nunca Johnnie Walker”. ¡No pienso cambiar de bebedizo, tendré que llevarlo yo!

 

 

Post Scriptum: ¡Ah! ¿Trópat?¡¡Mis Excusas!! ¿No lo he dicho ya? Sí, sí, está reseñado, por supuesto, y es top secret. ¡A su pesar… nuestro psicópata es el curso secreto en Megido! ¡¡¡¡ Ja, ja, ja, ja !!!!

                             ¡ ¡ ¡ L a u s    D e o  ! ! !  


[ Como le viene al pelo, voy a poner la canción de   Los Nikis    que cito en el detectivesco relato ......]


 






Y, naturalmente, " E l  F a r o "........



¡Siempre bajo la atenta mirada de Edgar Allan Poe!

¡¡¡ Kranion y Poe : Menudo binomio...y conmigo t r e s s s ...!!!



                         *El Faro*

 

                  

 

 

 

                      El día 4º. de enero de 1796


Hacia medianoche desciendo del fanal, por los ladridos.

Neptuno tendría que estar durmiendo, no hay tormenta.

Corretea asustado al sótano, estos cuatro días de mi destino torrero no bajé aún. Mueve la cola al verme. Permanece hocicado en una trampilla disimulada con maromas. Oculta unas escaleras que profundizan hacia un brocal. ¡Es agua dulce! Borboteos azules echan un hombre con raro atavío. Está inconsciente y trabajosamente lo acerco hasta la chimenea. Me causa respeto este faro, ahora sí, desde su entraña más íntima del sótano no falsea ser triste torre de tiza. Resulta que no estaba solo. Desprecio aprensiones y tras secar, darle friegas de alcohol y acomodar con ropajes, queda bien tapado y con Neptuno dándole calor. Sigue inánime. Mañana será otro día.


                                      5 de enero

Quizás cuanto auguraba De Grät sobre mi año de farero, se refería ambiguo a semejante enigma; el desconocido gracias a Dios tornó en sí al anochecer. Parece español, y suerte que aprendí cuando Orndoff y yo estuvimos en La Torre de Hércules enviados por Nuestra Corona. Y acaso loco, pues al mencionarle el día y año de Nuestro Señor, dijo vivir en el siglo XXI. Tras cenar y una copa de ajenjo, juró que pronto hablaría y volvió a dormirse. Neptuno no le quita ojo.

  


                                      6 de enero

 

       La incomparable aventura de Juan El Deán, año 2022

“Soy el jefe de mis veteranos, y nos reunimos después de bastante tiempo en el cigarral de Los Infantes, cuesta de San Servando. ¿Profesiones? Tenemos la vida resuelta, por trayectorias de nuestras familias, honradas fortunas de antaño, si bien han dado pábulo a disipaciones. Allí cenábamos los diez ante la nocturnidad del Alcázar. Después, durante el juego de naipes, con el acompañamiento de licores y los aditamentos que nos proporcionó Montresor, cada cual sugirió paseos en la oscuridad de Toledo para el goce de sus ultraterrenas y góticas arquitecturas. Siendo el decano de todos ellos, traspasado por mi soberbia, hice como si me retirara a mis aposentos del cigarral, pero descendí por el pasadizo secreto hasta el puente de La Degollada, cruzando el río Tajo con una barcaza.

Ebrio, debí andar hacia El Alcázar y me extravié luego por las inmediaciones de la catedral primada. En la calle del Pozo Amargo, todo se hizo oscuro y noté mi caída por algún subsuelo. Fue amortiguada, no perdí la conciencia. El lugar era circular, lo supe por una fosforescencia que delimitaba elipses a mi alrededor, y después una emanación, daba contorno a un péndulo gigante. Al principio me carcajeé, pero la resonancia en tal escondrijo me aterró: desconocía entradas y supuestas salidas; y eso que el badajo infernal permanecía aquietado. Escuché algo en mis pies y vi milagrosamente por los fulgores anormales descritos, abundantes ratas de ojos rojos, — muchas muertas pues sobre ellas se suavizó mi caída, — tan brillantes como llamaradas. Sus destellos y movimientos revelaron el centro de mi estancia y comprobé que era un pozo antiquísimo. Fue la primera vez que me moví, no tenía nada roto y al asomarme escuché el sonido del agua, cual ancestral exclamación, y a la par, brotó una luz, azul catarata de niebla, que sin embargo no desbordaba el nivel del brocal. En una piedra en el interior descubrí unas palabras grabadas: “E. P.” Experimenté cierto déjà vu, pero mi conmoción impidió recordar. Pronto tuve que decidir, las descomunales ratas me rodeaban.

Y me arrojé en pos de romper el abismo de luz…”




                           7 de enero

De Grät realmente sabía que este faro atesora fuerzas esquivas con nuestros pensamientos de oficiales de La Armada del Reino. El español y yo descubrimos su naturaleza de lugar anímico, ahora que sé cómo logró esta posición desde Toledo, en un siglo diferente al nuestro.

Es un hombre bravo, parece no importarle su pérdida de latitudes.

La vocación torrera me guía, pues somos Luz para los desamparados. Incluida para alguien tan independiente como el español:

                                      He tomado una decisión.

 



                    8 de enero

El encariñamiento de Neptuno con él lo aprovecharé, además es el perro designado por De Grät para nuestro faro (eso le irritará, me alegro, ante inspecciones dentro de un año). Anhelo el logro del sabueso cuando bucee guiando al español por la linfa espiritual del pozo este lubricán, con petaquita de ajenjo al collar perruno, reconstituyente si menester fuera después.  Emergerán ante el tétrico péndulo, una vez allí, Neptuno es un azote de ratas. La ciudad imperial de Toledo les aguarda en su siglo. Yo seguiré como adoro, solitario, fiel al océano.

Aún me reservo una sorpresa, contraviniendo las ordenanzas. No voy a darle el gusto a De Grät del poder del conocimiento. A medianoche, lastraré este diario por el pozo.

Gracias al español comprendo por qué los cimientos me parecieron comparables a tiza. El corazón del subsuelo es a la vez catarata y geiser de luz abisal, apenas reo del pozo. Mas…esta fragilidad me posee.

No es asentamiento para retener lo inconmensurable.

                Porque ese infinito es la encarnación de Última Thule.

                Y yo soy la ofrenda del faro.





Ambos Fareros In Pectore......



Seguiré gozoso y en mi horizonte, velando por lindes que no son de estas batimetrías, sabiéndome nefelibata, sobreviviendo con mis poesías y mis tortuosos escritos, que Dios Mediante espero no me falte alguandre la inspiración, en esta sidérea atalaya mía......





Paso Corto, Vista Larga y ....!


domingo, 11 de diciembre de 2022

¡Soneto de Cinco Pistas...!...

 

¡ Raro Artista de Olvidadas Carpas!




                          Fábula de la Payasada

 

                                                        

 

 

Sois, Payasos, mis tipos preferidos del Circo.

Sonrisa enigmática, pues fuera de contexto,

es para mí, de miedo cerval. Algo hay de abyecto

en el maquillaje cruel, en los gritos ariscos.


Nadie guarda secretos tan etéreos y mágicos,

y peligrosos para propios y extraños; Sino

errabundo por ferias, oculto en camerinos,

solo en las multitudes y en escenarios trágicos.


Al revés que El Payaso, tengo Uno en Mi Interior,

me aconseja en Las Carpas del Existir; insólito,

chispeante y filósofo, Mi Alter Ego, y Yo, Su Acólito.


Artistas y Símbolos de La Luz y El Error

polos en que vivimos, triunfando a veces cómicos

o melodramáticos ¡Tristes Payasos Cósmicos!

 

Carromatos y Mímica,

cruces maquillando ojos, labios superlativos,

estrafalarias ropas..¡¡Y Un Desternillarse Altivo!!




[ Soneto Alejandrino Con Estrambote Circense]


J u l e s L e W a m p y r E t L a L u n e 🩸

  🩸¡ Jules, trasunto de mí mismo !🩸                                                         🌕R e v e n a n t🧛‍♂️                       E...